TIERRA DE BABEL
Nada nos han enseñado los años…
Jorge Arturo Rodríguez
Hasta con la
cacerola se están dando, como dicen por ahí, y eso que apenas si empieza esto:
allá a nivel federal con poco tiempo de inicio del Pacto por México, y aquí en
Veracruz a pocos días que empiece la contienda electoral. Quien esté libre de
pecado que tire la primera piedra. ¡Habrá hoy en Sodoma y Gomorra al menos un
justo que pueda salvar al pueblo de la destrucción? Lo dudo mucho. ¿Hombre de
poca fe? Sin embargo, por el bien del futuro, al menos debemos tener esperanza,
¿no?
Con estos dimes y diretes, guerra de
lodo, con mostrar los calzones al sol, sacar raja y provecho, llevar cada quien
agua para su propio molino, vivir en el cochinero, las mentiras y las
simulaciones y pa’ que le sigo con expresiones sabidas por todos; digo, con
esto y aquello, lo único que hacemos es abollar a la incipiente democracia que dizque
tenemos y mandar a la chingada, aún más, a los miserables jodidos muertos de
hambre mexicanos. Con la alcantarilla abierta, aunque apeste y no aguantemos el
hedor, hay que aprovechar la oportunidad para que no sucedan más casos de
corrupción, porque eso es lo que pasa, no más pestilencia, no más porquería
electoral, de todos los bandos y partidos políticos… ¿Quien tiene las manos
limpias? Urge que las autoridades precisen las leyes, se sancione con rigor el
uso y abuso de los recursos públicos, no sólo en temporada electoral, sino en
todo momento, en toda acción y actividad gubernamental.
Ojalá realmente mi presi Enrique Peña
Nieto cumpla, y no se tolere el uso de los programas sociales para fines
electorales. Cierto, “este es el momento de hacer un alto en el camino para
reflexionar” y, urgentemente, actuar.
¿A quién beneficia tanto barullo
político y mediático? No al grueso de la población, desde luego, mucho menos a
los que menos tienen. ¿Será nomás un pleito por el poder? Con el tiempo se irá
viendo a qué tanto rollo que sin duda afecta el desarrollo, ¿lo hay?, de
México.
Por lo pronto, la Cámara de Diputados acaba
de reformar el artículo 27 constitucional, a fin de que extranjeros tengan
dominio directo sobre terrenos para uso habitacional en fronteras y playas.
¡Sopas!
Según notas periodísticas, la izquierda
rechazó el cambio por considerar que vulnera la soberanía y la seguridad
nacional, y lamentó que sea el inicio de la enajenación posterior de recursos
estratégicos como el petróleo.
Pero el presidente de la Comisión de
Puntos Constitucionales, Julio César Moreno, sustentó el dictamen ante el
pleno, que para permitir a extranjeros adquirir tierras en la zona restringida,
en 100 kilómetros de frontera y 50 de playas, la propiedad se debe usar para
vivienda; las tierras no deberán tener uso comercial, industrial, agrícola u
otra explotación económica directa o indirecta. Un cambio en ese sentido,
permitiría acabar con una práctica de simulación en la que los extranjeros son
dueños de la construcción, y los terrenos son propiedad de fideicomisos que
establecen ellos mismos, o de prestanombres. La seguridad jurídica que otorga
el dominio directo sobre terrenos, en las zonas restringidas, de acuerdo con el
dictamen, alentará inversiones inmobiliarias. (El Universal/23 de abril/2013). ¿Cómo la ven? Como dijo Joseph
Stiglitz, premio Nobel de Economía, en los últimos años “la inequidad ha
crecido en todo el mundo”. Y México no es la excepción.
Ya lo expresó el rector de la UNAM,
José Narro, que es inadmisible que en 2013, con el potencial que tiene el país,
se viva una vergonzosa y “dolorosísima condición de pobreza extrema de millones
de mexicanos”. Y agregó: “Pensar que en este país cada año mueren miles de
mexicanos por razón de la desnutrición, nos debe parecer inadmisible”. Y,
claro, “lo que nos preocupa a muchos es que pasan los años y ahí están los
mismos problemas y, a veces, agravados”. Lo que me recordó la canción de José
Alfredo Jiménez: “…nada me han enseñado los años, siempre caigo en los mismos
errores, otra vez a brindar con extraños, y a llorar por los mismos dolores”.
De cinismo y anexas
Toda proporción
guardada, lean lo que dijo hace unos días el filósofo cubano Enrique Ubieta
Gómez, en su visita a nuestro país: “Al capitalismo no le interesa el
individuo; siempre habla de la individualidad, pero es un concepto abstracto,
porque existe un Carlos Slim al lado de 50 por ciento de la sociedad en un
estado de pobreza. Es decir, los individuos no son lo importante”.
Por lo pronto, ahí se ven.
Hasta la próxima