domingo, 22 de diciembre de 2013

Salen unos, entran
 otros.

Por Helí Herrera Hernández.
plazacaracol@hotmail.com
Twitter: HELIHERRERA.es

 

            Llego la hora de los nuevos ediles que asumirán funciones la inmensa mayoría el 31 de diciembre de este año, y unos pocos el primero de enero del inminente 2014.

 

         Llegan como los que se van, cargados de buenos propósitos, de cumplir con la palabra empeñada antes y durante la campaña electoral, pero igual que a los que sustituyen muchos, dentro de cuatro años saldrán quedándoles a deber a sus gobernados, con un desprestigio que sepultará su carrera política y que, solo gracias a la impunidad que permea el sistema judicial local y federal, no irán a parar a la cárcel porque no existe voluntad política tanto en la procuraduría de Justicia del Estado como del Poder Legislativo para sentarlos en el banquillo de los acusados.

 

         En los 212 municipios veracruzanos la ciudadanía sabe cómo entraron y como salen sus alcaldes. Conocen que propiedades tenían antes de protestar el cargo y de cuantas se hicieron durante su mandato, porque inexplicablemente observamos que hoy, hasta la vergüenza pierden la mayoría de ellos y no ocultan las riquezas adquiridas en el encargo que le dio el pueblo.

 

         Las dos entes precisadas en el párrafo segundo de este artículo saben que los salarios devengados tanto por los Alcaldes de municipios grandes, medianos y pequeños no concuerda con los bienes muebles e inmuebles que adquirieron durante el cargo, pero nada hacen por llamarlos a cuentas de tal suerte que, esa impunidad es el principal atractivo para primero buscar liderar el Ayuntamiento y ya montada en él, hacer infinidad de negocios que multiplican su riqueza.

 

         Por eso son melosos como candidatos, se dan baños de pueblo, abrazan a los niños y los besan, se sacan fotografías con ellos para mandar hacer espectaculares y muestren ternura que les acarreé votos. Recorren una, dos y hasta tres veces las comunidades y congregaciones de su municipio como santacloses, regalando trastos, gorras, laminas, camisetas, cemento, sombrillas, sillas de ruedas, despensas. Hacen rifas de electrodomésticos y llevan a los mejores grupos musicales para amenizar sendos bailes donde el actor principal es el, y ya montados allí, les dicen que si a todos los que lo buscan para pedirle desde un trabajo, no sin antes comprometer al solicitante a que se sume a la campaña y le invierta recursos económicos.

 

         Prometen por aquí y por allá. Piden a los ciudadanos que visitan que confíen en ellos, les dicen que son diferentes a los que en ese momento gobiernan, y que ellos no van a robar sino administrar con pulcritud los dineros públicos, y que van a realizar las obras que mas requieran en esa comunidad.

 

         Pero una vez que levantan la manita el 31 de diciembre o el primero de enero los alcaldes se transforman, desconocen a varios amigos y amigas que lo apoyaron en su campaña, ya no los reciben en los palacios municipales bajo el argumento de que esta muy ocupado, y si éstos lo esperan y lo abordan saliendo de su oficina, les pide tiempo para acomodarlos, bajo el argumento que aún no conoce el presupuesto de egresos y la plantilla de funcionarios.

 

         Los primeros tres o cuatro meses van todos los días al palacio municipal a despachar, pero en la medida en que la ciudadanía empieza a visitarlo para recordarle las promesas hechas en campaña el edil se vuelve selectivo, ya no recibe en su despacho a tod@s y más delante, de plano, ni va a sus oficinas para evitar reclamos, despacha desde su casa o a control remoto, a través de su secretario o tesorero para no darle la cara a los que antes apapachaba; a otros ya ni el teléfono les contesta.

 

         Ese es el perfil de nuestros alcaldes, diputados, senadores, gobernador y Presidente de la República. Afables, cariñosos, atentos, serviciales durante su campaña, pero ya en el poder sordos, bizcos, gruñones, olvidadizos, groseros.

 

         ¿Cuantos de los que tomaran posesión la próxima semana terminarán siendo idénticos a los que tanto criticaron como candidatos?

 

         Puedo asegurarles que un 90 por ciento, de todos los partidos políticos, sin distinción, y solo aquellos que aspiran a continuar una carrera política serán cuidadosos en el trato que le darán a la ciudadanía en general, a sus amigos, a su equipo de campaña y tratarán de cumplir los compromisos hechos.

 

         Mientras el Poder Legislativo no cumpla con las obligaciones que tiene de vigilar la actuación de los alcaldes en los 212 ayuntamientos, sancionando a todos aquellos que no ajusten su proceder a la normatividad que jurarán cumplir y hacer cumplir en su toma de protesta, éstos seguirán siendo nepotistas, arbitrarios, prepotentes y hasta burlones.

 

         Veremos de este número cuantos surgen como candidatos a diputados federales para el 2015 y cuantos para las elecciones de 2016, considerando que los partidos políticos los postularán siempre y cuando hagan un excelente papel, y me refiero tanto a los que en este año se van, como a los que recién entran.

 

         Como dijera aquel aprendiz de filosofo……al tiempo.