domingo, 12 de julio de 2026

 


Lujo en Veracruz 

Por Helí Herrera Hernández 

Los hospitales públicos de Veracruz, todos, están sin el cuadro de medicamentos que los enfermos requieren. 

Con la misma que entran con las recetas que les dan sus médicos familiares, con la misma salen si acaso, con una o dos cajas de paracetamol que es lo único que tienen, porque del resto de los demás medicamentos, no hay nada, en un serio problema de salud que se agudizo a partir de que llego la cuarta transformación al poder. 

Y si de alguna operación quirúrgica requiere el o la paciente mejor ni hablamos, porque si no hay medicinas, pues tampoco hay el material necesario para realizarlas. Hay coincidencia entre los que la requieren que se las están programando desde hace años para seis meses después. Tal vez ya no las necesiten porque ya hayan fallecido, y conste que lo digo muy en serio. 

No tiene dinero el gobierno de Veracruz para estos urgentes menesteres de primerísima necesidad. Los que el pueblo bueno, ese que va al día, el que solo va sacando para medio comer; en cambio, la gobernadora mando a remodelar el palacio de gobierno porque según ella don Cuitláhuac García Jiménez se lo dejo hecho una porquería, y convertido en una “cuartería”, y lo ha dejado de lujo, con pisos de mármol no se si traído de los Alpes Apunaos de Carrara, Italia, aunque más de cuatro periodistas amigos de quien esto escribe me han confirmado que sí, que en efecto, de que por allá vienen las piezas de mármol blanco que colocaron en la casa gubernamental de Xalapa. 

  Las pocas fotografías que han circulado la semana que recién termina muestran la opulencia que derrochan los trabajos allí implementados. Una ostentación de riqueza, de esplendidez, de pompa como si Veracruz no tuviera carreteras de las Choapas a Pueblo Viejo y de las montañas a las costas llenas de baches, como si nuestros hospitales no tuvieran goteras por doquier, plafones que se caen, ambulancias sin gasolina y tienen los familiares que las necesitan que ponérsela ellos. 

Como si nuestras escuelas tuvieran baños adecuados para nuestras niñas y niños, agua potable, butacas en regulares condiciones, aulas con vidrios y puertas, para ya no pedir que también computadoras para integrar a los educandos con las nuevas tecnologías. 

Pero eso sí, mucho más de 60 millones de pesos gastados, sin rubor alguno, para acabar con “las cuarterías” que el que se vestía de payaso en los mítines de López Obrador dejo convertido el palacio gubernamental. 

Los gobiernos MORENISTAS actúan en la realidad como gobernantes burgueses, antes que como prometieron que lo harían.