domingo, 11 de octubre de 2026

 


 Ya paguen a los maestros de la UPAV!

Héctor Yunes Landa*

Ya pasaron nueve meses de que el gobierno convirtió a la Universidad Popular Autónoma de Veracruz (UPAV) en un Organismo Público Descentralizado, con el ofrecimiento de que se pagarían los adeudos a los maestros y personal administrativo.

Al igual que en el sistema de salud, ante la enfermedad terminal de la corrupción, la UPAV sólo recibió como cura un paracetamol. Las deudas se acumulan y cientos de maestros siguen sin recibir el pago por su trabajo.

Lo dije cuando los diputados morenistas aprobaron este despropósito: se trataba de una solución apresurada, improvisada y parcial, que sólo ponía énfasis en el control del dinero y no en la solución de fondo de crear una verdadera Universidad Popular Autónoma.

Todo quedó en un arrebato coyuntural ante el atraco económico de un grupo de integrantes de la Asociación Civil y directivos nombrados por la propia autoridad estatal que hasta ahora no ha sido castigado. ¿Dónde están los cientos de millones de pesos que se robaron, producto de las aportaciones de los alumnos?

Docentes que dedicaron años a educar a jóvenes veracruzanos bajo una figura de asesores solidarios, hoy reciben trato de maestros esquiroles o trabajadores espurios.

Bajo el criterio de un “borrón y cuenta nueva” se desconocen derechos laborales fundamentales y se imponen contratos laborales que carecen de prestaciones de ley básicas (como seguridad social o aguinaldo), vulnerando su estabilidad laboral. 

Nueve meses después podemos confirmar que las consecuencias de lo que advertimos: la crisis de la UPAV continúa, cientos de maestros están por cumplir más de un año sin recibir sus honorarios y los rezagos administrativos continúan en detrimento de miles de alumnos. 

El reclamo es simple y concreto: ya paguen a los maestros de la UPAV.

A lo largo de este año –y hasta este mes de octubre- se han documentado denuncias relativas a docentes de más de 30 sedes que afirman no haber recibido remuneraciones correspondientes a periodos de 2026, mientras el gobierno asegura que los casos pendientes obedecen a problemas de documentación o contratación.

Las autoridades educativas del estado y la propia Universidad tienen la obligación de responder algo elemental: ¿cuánto se debe, a quién se le debe, desde cuándo se le debe, por qué no se ha pagado y cuándo se pagará? Y si esto ha afectado el desempeño académico y la prestación de los servicios administrativos.

Después de nueve meses, es tiempo de que la Universidad Popular Autónoma de Veracruz, la Secretaría de Educación y la Secretaría de Finanzas y Planeación del Estado rindan cuentas.

Debemos exigir que una institución pública explique con precisión qué está ocurriendo con el dinero de los veracruzanos, con las personas que prestan un servicio público educativo y, particularmente, con el estado que guardan las denuncias penales por el desfalco.

La UPAV necesita certeza laboral, estabilidad financiera, orden administrativo y continuidad académica. Y esas condiciones no se construyen con declaraciones ni justificaciones sin fundamento.

A los maestros se les debe pagar. A los estudiantes se les debe responder. Y a Veracruz se le debe rendir cuentas.

La puntita

Las intensas lluvias de estos días nos hacen recordar la tragedia vivida hace un año en la zona norte del estado. Nos recuerdan también las mentiras oficiales, los apoyos que nunca llegaron, las obras que no se hicieron. ¡Ojalá no repitamos la historia!

*Presidente de Alianza Generacional por Veracruz




​