domingo, 1 de noviembre de 2026

 


Inicia proceso electoral en

Veracruz en medio de la tempestad

Por Héctor Yunes Landa*

El próximo viernes, con la instalación del Consejo General del OPLE, dará inicio oficialmente el proceso electoral local para elegir a los diputados al Congreso del Estado que fungirán hasta el próximo año 2030.


El proceso inicia en medio de la tempestad provocada por una profunda crisis institucional, tanto para el INE como para el OPLE, resultado de una serie de señalamientos por actos de corrupción, tráfico de influencias, nepotismo y conflicto de interés.


En el caso del INE derivó en la renuncia de la Presidenta Guadalupe Taddei; es la primera vez que sucede durante el proceso electoral. En el OPLE, que declararan desierta la convocatoria para elegir a una nueva Consejera Electoral por lo que, también por primera vez, el proceso iniciará con un Consejo General incompleto. Los señalamientos en contra de algunos funcionarios también deberán ser investigados.


No será suficiente que, desde la mesa del Consejo General, se ofrezcan garantías de honestidad, imparcialidad y transparencia. Esas garantías tienen que confirmarse en cada etapa de la organización electoral, en la certeza con la que se emiten los votos, en la transparencia de su conteo y en el respeto absoluto al resultado.


Lo que está en juego no es solamente la capacidad operativa de las autoridades electorales, sino su independencia frente al gobierno. La democracia no puede quedar subordinada a los intereses del poder, a la influencia de los programas sociales ni a las decisiones de los tribunales electorales. La voluntad ciudadana debe estar por encima de cualquier control político.


En este proceso electoral debe prevalecer la democracia de las urnas y no la de una elección de Estado, de un órgano electoral al servicio del poder, la de los programas sociales o la de los tribunales electorales. Los veracruzanos desean expresarse con libertad.


Por ello, la crisis institucional que atraviesan el INE y el OPLE también representa una gran oportunidad para que demuestren, con hechos, que conservan la capacidad, la autonomía y la imparcialidad necesarias para conducir un proceso electoral confiable. Que la democracia aun es posible.


En Alianza Generacional por Veracruz hemos decidido otorgar un voto de confianza; pero ese respaldo no debe confundirse con una concesión política ni mucho menos con una actitud de complacencia frente a cualquier irregularidad. No habrá concesiones ni tolerancia ante un proceso en el que se pretenda inclinar la balanza, acomodar las reglas o llegar a las urnas con los dados cargados.


La autoridad electoral tiene la obligación de garantizar condiciones equitativas para todos, no de facilitarle el camino a nadie.


El aliancismo representa un proyecto de causas. Y una de esas causas es devolver Veracruz a los veracruzanos, desterrar el populismo que nos empobrece y nos divide, así como romper con el pacto criminal de las autoridades con el crimen organizado. Y para lograrlo, es necesario un órgano electoral verdaderamente autónomo y unas elecciones auténticamente libres, lejos de los nubarrones del escándalo.


En Alianza Generacional por Veracruz estamos listos.


La puntita

 

El pueblo, con su voto, decidió que la magistrada Rosalba Hernández fuera la primera mujer indígena en presidir el Tribunal Superior de Justicia del Estado. Hoy la mezquindad pretende despojarla de lo que ganó en las urnas. ¿No que el pueblo pone y el pueblo quita?


*Presidente de Alianza Generacional por Veracruz