Al estilo Mathey
*La hora de las decisiones de vida
*Jubilación justa, la aspiración natural
Por Gustavo Cadena Mathey
Buen día, apreciado lector. Llega un momento en la vida en que se deben tomar decisiones de trascendencia. Tras una larguísima trayectoria, cuando apenas uno podía caminar, el tiempo pasa tan rápido que de repente se siente la necesidad de organizar la retirada.
Pudiendo haber continuado en el Seminario y sido cura --y quizá hoy el Papa Gustavo Primero o leguleyo, alcalde de mi querida Acayucan--, elegí el periodismo como trinchera de servicio social. Y aunque la jubilación toca la puerta, el reportero nunca deja de ser reportero.
A poco más de un mes de cumplir 74 años, toca decir “bay bay” a la rutina burocrática, confiando en la positividad de las nuevas autoridades del Poder Judicial de Veracruz, donde presto servicios desde 2010 gracias a uno de los mejores presidentes de esa institución, Don Alberto Sosa Hernández, que entre otras cosas positivas construyó el llamado Edificio C, nuevo ícono de Xalapa, que alivió del pago de rentas al Tribunal.
Con una pausa como barrendero en la SEV del famoso Zenyazen Escobar hoy quemado por el yate, sobreviví a la mala jugada del peor presidente que ha tenido ese Poder, el tal Edel Álvarez Peña, y aún quedan pendientes las justas demandas de compañeros despedidos injustamente, como el legendario y valioso escritor y periodista misanteco Manuel Santiago Escobar.
Tras mi reinstalación ordenada por magistrados profesionales y valientes del Tribunal de Conciliación y Arbitraje del estado, decidí sindicalizarme en el Sindicato Democrático de Empleados del Poder Judicial, que dirige Omar Mora del Moral.
Con él y con el contador Carlos Martín Lozano Rojas, ha apoyado a los agremiados en tareas tan delicadas como la Declaración Patrimonial. También gestionan bonos y días libres con la buena disposición de la Presidenta Maestra Alma Rosa Flores Ceballos y el esfuerzo de compañeros como Cintia Martínez Díaz, Adalberto Hernández Mendoza y Lizeth Castillo Huerta.
Abro pues las gestiones por una jubilación justa como la aspiración natural. Que las decisiones de cúpula se tomen con justicia, que la memoria permanezca y que la paz y la armonía en familia nos acompañen siempre. Ya informaré losa detalles posteriores.
La jubilación no es retiro, es continuidad. Me podré jubilar del reloj, pero no de la pluma. El agua y las plantas seguirán siendo mis editoriales más verdes, y la paz en familia, mi mejor titular.
cadenag838@gmail.com Premio Nacional de Periodismo 2022
