Punto de Vista
* La sensible piel de Nahle
Por Filiberto Vargas Rodríguez
Prefacio.
Hay una enorme diferencia entre la forma en que la presidente Claudia Sheinbaum atiende la crisis en el sector salud, y la forma en que lo hace la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle. *** Acá se tachan las manifestaciones como “shows mediáticos” y se reprime a las madres que buscan acercarse a la gobernadora para pedirle apoyo para curar a sus hijos. *** En Palacio Nacional, mientras tanto, se reconoce la existencia de “justas demandas” y se admite que las visitas a los centros de salud y hospitales provocan que se creen escenografías pasajeras. *** Así lo reconoció Claudia Sheinbaum: “Y después, visito hospitales y Centros de Salud. En efecto, la idea es que llegara sin la gran parafernalia y que no se avisara previamente, pues hay una mala práctica de que, cuando va a llegar la Presidenta o el Presidente: se poda, se asfalta, se pinta para que se vea todo bonito (…) La idea es llegar y ver cómo está la situación real. Y no llego con todo el Gabinete, sino llegamos con tres o cuatro personas”. *** Y admite que existen fallas que se deben atender: “Y, por otro lado, en las reuniones con los directores de los hospitales, me informan de muchos temas, y ahí mismo tomamos decisiones para poder atender estas deficiencias que puedan tener los hospitales”. *** No es ajena a las demandas del personal del Instituto Mexicano del Seguro Social: “Yo estuve viendo algunos videos, incluso alguna gente en Ecatepec se me acercó de los médicos del IMSS, que me hablan de algunos problemas de desabasto. Ayer en la tarde vi a Zoé, estuvimos trabajando, y ya le comenté que, digamos, hay demandas que son legítimas y que hay que atender”. *** Eso se llama “sensibilidad y empatía”, algo que ya no le tocó a nuestra gobernadora.
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Allá por febrero del 2023 Andrés Manuel López Obrador, anunció que iniciaría en Estados Unidos una demanda contra el abogado César de Castro, quien había estado a cargo de la defensa de Genaro García Luna y reveló ante la prensa de aquel país que Jesús Zambada, alias “El Rey” le habría confesado que aportó 7 millones de dólares de la delincuencia organizada a la campaña del que ya en ese entonces era presidente de México.
López Obrador se mostraba tan seguro de su “fortaleza moral” que incluso ya anticipaba lo que haría con la indemnización que obtendría como producto de su demanda por “daño moral” y “calumnias”. Les adelantó a los reporteros que cubrían sus conferencias de prensa que ese dinero lo destinaría a “víctimas, huérfanos e hijos de padres que perdieron la vida en situaciones relacionadas con la violencia del país”.
No pasó mucho tiempo. Para julio de ese mismo año, el propio presidente de México admitió que ya no iba a presentar la demanda, pues sus abogados le explicaron que las leyes en Estados Unidos protegían a los litigantes y en su argumentación César de Castro alegaría que sólo estaba haciendo su trabajo.
“Está muy protegido el abogado de García Luna por las leyes; goza de impunidad y no se puede, no procede una denuncia en contra de él. Hay, vamos a decir, tesis, jurisprudencia en el derecho en Estados Unidos, en las leyes de Estados Unidos que protegen a los abogados, no se les puede acusar por difamación y daño moral”, explicó.
Hay, sin embargo, otra versión sobre las razones que tuvo López Obrador para ya no insistir en una demanda contra el abogado estadunidense.
Sus asesores jurídicos le habrían advertido que el tema central del proceso sería identificar el origen del financiamiento de su campaña electoral y durante el juicio podría salir a la luz información “muy delicada”, de manera que, además de lo complicado que resultaría ganar el litigio, su prestigio saldría muy dañado.
El tema viene a cuento porque este lunes la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, amaneció con la piel especialmente sensible y decidió utilizar sus redes sociales para responderle al periodista Jorge Fernández Menéndez, quien escribió exactamente lo mismo que muchos otros (me incluyo): que con la captura de Iván Cazarín Molina, alias “El Tanque” se habrían revelado detalles sobre su relación con José Luis Peña Peña (esposo de la gobernadora) con quien -se dijo- habría operado una red para la explotación de balastro.
Desde su cuenta de “X” Rocío Nahle acusó al periodista de escribir “con ligereza” y de sumarse al “nado sincronizado” para difamar y ofender a su familia: “Una rotunda mentira y calumnia tratar de vincular a mi esposo con delincuentes que justamente hemos aprendido y encarcelado”.
Y emplazó el comunicador: “si el columnista tiene alguna prueba contra mi familia, lo exhortó que presente la denuncia y las pruebas correspondientes, porque de lo contrario tendrá que disculparse públicamente de su dicho”.
En una parte de su mensaje, Rocío Nahle presumió haber implementado una estrategia de seguridad que le ha permitido encarcelar a generadores de violencia, eliminar tomas clandestinas de hidrocarburos y combatir células delincuenciales.
Jorge Fernández Menéndez fue muy escueto en su respuesta:
“Con todo el debido respeto Rocío Nahle, el Tanque fue detenido por las fuerzas federales y fue marcado por la inteligencia estadounidense; el gobierno estatal nunca lo detuvo y le permitió trabajar sin ser molestado todos estos años. No somos lo mismo”.
Durante su conferencia de prensa de este lunes, Rocío Nahle dijo que “analiza” la posibilidad de iniciar una querella contra Jorge Fernández Menéndez. No lo hará, pues -como se le aconsejó en su momento a López Obrador- le resultaría contraproducente.
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Epílogo.
Hay un chiste ya algo viejo que toca el delicado tópico de la violencia en el norte del país. Me parece habérselo escuchado a Franco Escamilla. *** Narra que viajó de Monterrey a Reynosa y casi llegando a su destino lo detuvo un retén de la policía. Un agente se acercó a la ventanilla y le preguntó: — ¿A dónde se dirige? “A Reynosa”, le respondió. — ¿Lleva algún arma?, le preguntó el agente. “No”, le respondió. — Pues llévate ésta, porque allá las cosas están muy duras, le dijo el uniformado. *** Una pregunta que le hicieron la mañana de este lunes a la gobernadora Rocío Nahle fue lo que me hizo recordar ese chiste. — Gobernadora, ¿usted tiene asesores políticos?”. — No tengo asesores políticos, porque yo soy la gobernadora constitucional de los veracruzanos. *** La respuesta de la reportera debió ser: “pues consígase uno, le urge”.
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